lunes, 24 de marzo de 2014

Lunes sobre mojado.


Estaba yo pensando hace un momento esto…

“De nuevo una tarde lluviosa, de nuevo lunes, y de nuevo millones de emociones se me echan encima… siento que de algún modo tengo que sacar todo esto de mi interior, y no puedo evitar que empiecen a rodar lagrimas por mis mejillas, es uno de esos momentos en los que me siento demasiado pequeña, y cada problema, cada expectativa es demasiado grande para mi. Tengo ganas de cambiar el mundo cuando no puedo ni manejar mi vida, tengo ganas de echar a correr sin pensar en nada, perder todo por un rato, intentar encontrar respuestas, soluciones, consuelo. Me pregunto por que me salen las cosas al revés, por que siempre tengo que acabar haciendo algo mal… Lunes, y lloviendo”

Si, lunes y lloviendo, pero primavera. Siempre hay algún motivo por el que sonreír, alguna cosa que ponga color en tu vida… alguna flor que te alegre la vista, y alguna persona que saque lo mejor de ti.


Y me ha dado por empezar a pensar en esas personas que veo cada día… que siempre me sacan una sonrisa, que me poyan en todo, y que siempre están ahí. He empezado a pensar lo poco que queda de curso… todo acabara, y probablemente nada será igual, y no quiero que pase eso, me gustaría alguno de esos recreos de risas, congelarlos, guardarlos en una bola de cristal y cada cierto tiempo revivirlos, poder sentir que tengo a esas tres personas siempre a mi lado, darles un abrazo cada vez que lo necesito, decirles que les quiero.  

Que rápido pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando empecé a conocerles, con esos intentos de sacar conversación hablando de algún libro, o algún profesor… consiguiendo poco a poco esa confianza, intercambiando chistes y sonrisas entre las clases, comentando cada cosa, y aquí estamos, ya ha empezado la primavera, podría contar millones de anécdotas que hemos pasado juntos, tantas historias, tantos amores, historias contadas entre lagrimas y sonrisas, tantas emociones… tenemos una habilidad especial para acabar con el corazón roto, para perder todas las esperanzas e ilusiones de un solo golpe, de caernos desde un octavo piso sin paracaídas. Pero, a la vez, tenemos una habilidad especial, para apoyarnos. Ayudarnos, tendernos la mano, levantarnos unos a otros. Soltar una broma en el momento adecuado, y decir con sinceridad, olvídate de el.
Pensando todo esto, me he dado cuenta que es absurdo, estar triste por algo, alguien, que no me aprecie, o me sepa valorar… y aun que es difícil siempre es mejor olvidarlo… y darse cuenta de todo lo que tenemos, y hoy especialmente, quiero daros las gracias a vosotros… por que para mi ha sido genial conoceros, cada uno de vosotros sois especiales, y merecéis lo mejor. Todas esas bromas… las conversaciones por whatsapp, nuestros audios y fotos, todas nuestros sentimientos compartidos, esas rayadas inevitables… esos abrazos, y sonrisas, las lagrimas que a veces no podemos evitar. No cambio todo eso. Ellos son la única razón por la que puedo ir al instituto con una sonrisa…

Y especialmente quiero felicitar una vez más a Gema, gracias por este curso en el que te he podido conocer mejor, por esa sonrisa llena de vida, tus comentarios, siempre tan sinceros, por que aunque por fuera seas pequeña por dentro eres muy grande. ¡Y mereces los mejores 19 años del mundo! Ya sabes a disfrutarlos, habrá que hacer una fiesta.

Gracias a vosotros el instituto para mi tiene color. Gracias a vosotros he superado muchos problemas. Gracias por escucharme, y estar ahí. Yo, siempre voy  a estar aquí para vosotros.
Os quiero. (Gema, Elisa, Miguel y Silvia)
PD: Miguel te voy a echar de menos.
PD2: Gema se me ha olvidado estirarte de las orejas. :O
PD3: Elisa, algún día tranquila que te dedicare una entrada solo a ti. :P
PD4: Creo que Silvia no leerá esto, pero que sepas que adoro tu carácter, y te adoro a ti. J
PD5: Hasta mañana.


viernes, 24 de enero de 2014

Macedonia de reflexiones y sonrisas.

Primera entrada del año. 


Raro es el día que no me preguntan como hago para estar casi siempre sonriendo. Nunca tengo una respuesta clara, ni un motivo particular, ni una persona especial, ni un recuerdo en mente… Simplemente creo que es bonito ver a una persona sonreír, que alguien haga una broma, te diga un piropo, te diga algo cariñoso. Te saque una sonrisa. Es bonito tener la elección, de poder elegir entre sonreír o llorar. Es bonito saber  apreciar a las personas, los momentos. La vida.
Reconozco que cuesta madrugar, y verlo a primera hora todo con alegría. Dejar el sueño a un lado, el calor de tu habitación, la comodidad del pijama… las ganas de hacer todo, menos lo que debes hacer. Y no ayudan nada los autobuses, a las ocho de la mañana, llenos de gente con caras largas, bostezos malhumorados, saludos amargados, quejas frías sobre el tiempo, esa negativa visión del mundo. Esas miradas de reproche que te echan si te ven sonriendo. Esa despreciable sensación de que si ellos no están bien no quieren que nadie mas lo este. Esas miradas cómplices que se contagian unos a otros, ese intento de luchar contra el mundo, en vez de seguirle la corriente. Esos momentos en los que te sientes fuera de lugar, en los que sientes que tu y tu música no pertenecéis a ese lugar, sientes que tu sonrisa no es bien recibida, tu visión del mundo no es comprendida, y tus ganas de ser feliz son rechazadas.


 No, definitivamente, no me gusta coger el bus. No hay nada mejor que ir andando a tu bola,  despejarte, dejar volar la imaginación, viendo esos preciosos amaneceres desde el puente. Miles de reflejos de luces distintas sobre las aguas del rió. Ver las calles aun adormecidas, iluminadas por la leve luz del cielo mezclada con la tenue luz de las farolas, reflejos rosas y amarillos en el cielo, gente metida en sus abrigos, enfundada en sus pensamientos, largas calles vacías. Recuerdos en cada cruce, cada esquina, cada banco, sonrisas que se me aparecen en la cara, conforme me van apareciendo imágenes en la mente de cada lugar de esas calles, esa ciudad, mi ciudad. Mi mente viaja en el tiempo, al pasado y al futuro, recrea escenas, e inventa escenas, las mezcla, creando nuevos planes, nuevas ideas, nuevas metas, nuevas ilusiones. El camino, llega al fin, llegas al instituto, y te das cuenta que sin quererlo sonríes.
Y ahí, en ese momento llega alguien y es cuando te pregunta, ¿Cómo haces para estar ya sonriendo a primera hora de la mañana? Y empieza esa retahíla de lamentaciones tan común, y tan conocida para todo el mundo, basada en un “con lo bien que estaría yo en la cama” “que frío que hace” “es lunes”…  y digo yo, si, puede que en cierto modo tengáis razón,  pero si tenemos que levantarnos cada mañana para cumplir con nuestras obligaciones, y lo hacemos desde los seis años… no va siendo hora, de que te des cuenta que si tienes que hacer algo si o si, no merece la pena que cada día te lamentes, que puedes hacerlo todo mucho mejor con una sonrisa. Puedes ser mas feliz, y eso solo depende de ti. Puedes intentar dejar los problemas a un lado. Y olvidar por un rato todo lo que quieras, a quien quieras.


Además ya sabéis lo que dicen… “Sonriele a la vida y ella te sonreirá”
La vida es el trascurso de cada una de todas esas mañanas, es cada momento que pasa, una fusión de recuerdos, buenos o malos. Cada momento pasa a formar parte de ti, de tu historia. Hoy es un día único, nunca más volverá a ser este momento,  nunca más estarás ahora mismo, en este momento, en ese lugar, leyendo esto. Ahí, aquí. Ahora. Y eso, eso es lo que importa.
Ahora mismo no vale de nada hacer tanto plan, perder tu presente preparando un futuro,  puede cambiar toda tu vida en cualquier momento, todo a lo que estas acostumbrado, todo por lo que luchas cada día, todo de lo que dependes. Intenta vivir cada instante con felicidad, siendo tu mismo, con la gente que te haga feliz. Escoge tú tu camino. No permitas que lo decidan por ti.
Cualquiera que lea esto, se que pensara que no soy más que una cría infantil, ilusa e inmadura, que me río de todo, que no me tomo enserio las cosas, y que creo que la vida es un juego. Simple y sencillamente creo que la realidad no la podemos cambiar. Nuestras obligaciones, nuestras decisiones, nuestros errores, nuestras caídas, nuestros gritos, nuestras lagrimas, nuestras sonrisas, nuestros amores… No podemos cambiar el pasado, pero podemos vivir el presente con una sonrisa, y esperar el futuro con los brazos abiertos. No es fácil, lo se. Pero, ¿Quién dijo que la vida fuera fácil?



Estaba repasando apuntes en mi cuaderno, pasando las hojas descuidadamente, releyendo datos, fechas y nombres, y me he ido encontrando por las paginas todos esos momentos en lo que desconecto en clase, y dejo divagar mi mente, y voy plasmándolos en forma de frases, y he encontrado uno particular que me ha hecho gracia releerlo, y he pensado “que loca estas, Irene” para mis adentros… cada uno tiene una manera de hacerlos momentos mas aburridos, en algo mas divertidos. Dejo a continuación ese trozo de alguna clase, alguna explicación perdida, un dato menos que recordar…


Te paras a mirar el cielo y te pierdes en esa inmensidad azul, mezclas fantasía y realidad, como el cielo lo hace con las nubes, cambias de humor como el día se convierte en noche, y de nuevo se hace día. Tienes ilusiones que crecen rápidas y fluyen como la corriente del río. Lloras en ocasiones mojándote el rostro al igual que la lluvia crea charcos por las calles. Todo gira alrededor no somos más que pequeñas piezas de un mundo llamado puzzle. Cada una de nuestras vidas es un rompecabezas, es una continua búsqueda de soluciones, una búsqueda de la verdad. Nuestra verdad. La vida es como un cuaderno con rayas horizontales y verticales cruzándose, con infinidad de soluciones y posibilidades, con principio pero sin fin, no hay punto, no hay distancia. Simplemente algún día llega la ultima hoja, te encuentras con la tapa de cartón, sin rayas, quizás en ella encuentras la solución de lo que buscabas, quizás puedes cerrar el cuaderno con felicidad, quizás te haya servido de algo, quizás puedas darle utilidad a tu existencia, y al cerrar el cuaderno, te lleves para siempre esa respuesta, quemes las hojas, y todo se convierta en cenizas…
Que fácil es dejar mover la mano sobre un folio, dejar volar la mente, abrir los pensamientos, expresarlos en frases, unir razón y corazón. Cerrar los oídos al mundo, centrarme en mi interior, desconectar de esa realidad que me rodea… que esta tan cerca, y es a la vez tan lejana, frases inconexas, miradas perdidas, sonrisas a escondidas, dibujos en cada margen de cada cuaderno, miradas soñadoras, apuntes rápidos, incoherentes, rápidas y continuas miradas a el reloj, ojos semicerrados luchando contra el sueño, miradas cómplices, profesores, con miles de explicaciones, libros, apuntes, desapasionados, monótonos. Tiempo perdido”

Y con estas reflexiones, ya hechas a ultima hora de la tarde, o quizás primera hora de la noche, dejo por hoy este teclado que tanto me tiene que aguantar, me quito los cascos, dejo que todo eso contra lo que he estado este rato, vuelva a mi, la realidad me invada con su poder. Cada problema se adhiera a mi piel, y a pesar de todo, cierro los ojos un instante. Y al abrirlos, todo esta igual, pero yo, lo veo diferente. Solo yo soy dueña de mi vida, y yo decidiré que hacer con ella. Y se, que ahora, quiero sonreír.

Feliz findesemana. 

lunes, 23 de diciembre de 2013

El espíritu de la Navidad :)

¿Qué es la Navidad? Por que la gente se empeña en convertirlo todo en una fiesta donde todo son compras, todo es un gasto, hacer regalos… ¿Hace falta que sea Navidad para hacer un regalo? No creo que sea así… y sin embargo la Navidad es todo lo contrario… es ser sencillo, me hace gracia la gente montando Belenes en su casa… podría mirarlo mas de cerca, un Belén… un pesebre, un lugar pobre y humilde, pero feliz. No es necesario montar tanto revuelo, para simplemente pasar unas buenas navidades. Yo creo que la Navidad es un momento para recordar a esa gente que ha pasado por nuestra vida dejando marca, pero que ya no esta con nosotros, para estar en familia, para acompañar a esas personas que están solas. Es un buen momento para perdonar… para regalar tu cariño. Para encontrarse a uno mismo.


Recuerdo cuando era pequeña, la ilusión que me hacia que llegara la Navidad… montábamos un Belén impresionante en el salón… nos llevaba varios días hacerlo, poníamos cadenetas con espumillón por el techo, y llenábamos de bolas brillantes la casa, era una imagen preciosa, sentía que se metía en mi el espíritu de la Navidad, al preparar todo con mis hermanos, lo mucho que disfrutábamos y nos reíamos, era algo que hacíamos en familia. Y el momento en el que encendíamos las lucecitas, por la noche, y todo el salón se llenaba de destellos, de miles de luces y sombras distintas era algo mágico. Y esas cenas en las que nos juntábamos, y da igual que era lo que comíamos, lo importante eran las risas, la ilusión que teníamos todos, y esos brindis… Y cada año todo esto mejora, somos mas mayores, y ya no montamos ese Belén, ni ponemos las cadenetas, hemos crecido y ya no podemos andar rectos con ellas… ya no hay luces,  a veces ser mayor tiene sus inconvenientes, pero ahora veo… todo lo que mis padres hicieron por nosotros, lo bien que nos enseñaron lo que es realmente la Navidad… esos momentos que nadie jamás me podrá quitar, esos recuerdos que me emocionan, que valen mas que cualquier tesoro, mi infancia… Mis 17 Navidades, que tengo a mis espaldas, las miles de fotos, tanta ilusión… tanto amor.


Y ahora, de nuevo viene la Navidad, sigo manteniendo la ilusión como cuando era una cria, para mi la Navidad, es demostrarle a la gente que les quiero. Es dedicarle tiempo a la gente que de verdad me importa. No me hace falta nada, ni regalos, ni dinero, nada material puede hacer de mis Navidades algo más perfectas de lo que son.
Hay algo que me gustaría hacer en Navidad… ir a alguna de esas residencias de mayores, donde están los ancianos solos, con la única compañía de una tele… esa gente que solo recibe una visita de sus nietos para que les den la paga de navidad, es tan triste, me gustaría pasar algún momento con esas personas, decirles que no están solas, sacarles una sonrisa… y en los hospitales, toda esa gente que esta allí, sola… me gustaría tanto poder hacer a alguien un rato feliz… poder ser útil, dar un abrazo a esa gente que ya no cree tener ninguna meta en esta vida, decirles que siempre van a ser importantes para alguien… Poder ir a un hospital donde hay niños con cáncer… ver sus sonrisas, regalarles algo de mi tiempo. Algo que ellos nunca tendrán… Y que yo a menudo malgasto. Me parece tan injusto… yo desesperada por conseguir mis caprichos… mientras que otras personas no tienen nada. Y en Navidad, yo creo que en vez de preocuparnos de tanto regalo, tanta compra, deberíamos dedicarnos mas a esa gente que nos necesita, que necesita sentirse querida, no estar sola… ojala pudiera volver a revivir yo algún momento con mi abuela. Tenerla ahora aquí, y decirle que la quiero, cogerle de la mano, entrelazar nuestros dedos decirle que siempre estaremos juntas…pero el tiempo no perdona… y nosotros no podemos regresar atrás, más que en recuerdos.


Y me doy cuenta, de que cada año todo ha cambiado, cada Navidad es distinta, nuestra forma de verla, de vivirla, y echo de menos celebrarla con esos seres queridos que han sido, son y serán tan importantes para mi…Pero se que están, están ahí,  en cada momento conmigo, en mi corazón. Forman parte de mi, de mi espíritu Navideño, de mi vida, de mi sonrisa.
Me vienen tantas imágenes a la cabeza ahora mismo, a cual mas bonita, cierro los ojos y las revivo, veo en todo momento esas caras donde los ojos brillan y se ven marcadas sonrisas, donde la felicidad esta escrita en la frente, veo a mis padres llevándonos a ver belenes, parando en casa escaparate, me veo a mi con la cara pegada al cristal, fascinada con esas figuritas que tenían movimiento, con esos ríos que tenían agua de verdad… me veo mas tarde en mi casa, abriendo las cajas donde estaban los adornos, sacando todo desordenadamente, y como no siempre me llamaban la atención las cosas brillantes, adoraba poner bolas en cada copa de la cristalería de la estantería, ponía una bola encima de cada baso, en cada copa… y entonces llegaba mi madre, y las empezaba a quitar, y mi hermano y yo las volvíamos a poner, todo era ilusión… Y cuando íbamos a buscar la tierra para ponerla en el Belén, con picos, palas y cubos, como si fuéramos a excavar una montaña… cuando teníamos que poner las figuritas, cada una en su lugar… todo estaba lleno de magia, y es esa magia que solo se consigue en Navidad… no sabría explicarlo, es algo que mueve nuestros corazones, que nos hace ser mas jóvenes, es algo que se mete en nosotros, lleno de ilusión, es un momento del año donde ves la ciudad llena de lucecitas, y entonces es cuando tu corazón sin querer quedarse atrás se llena de luz. Y esa estrella que hace tiempo guió a los Reyes Magos, nos guía a nosotros, nos muestra un camino, el nuestro. Nos enseña que podemos ser felices, pero que de una Navidad para otra han podido cambiar muchas cosas, nunca sabes que es lo que pasara. Que tenemos que vivir el presente, cada día como si fuera el último.


Para mi la Navidad es un momento mágico. Es Ilusión en estado puro. Es amor. Ni regalos, ni tiendas, ni grandes guisos… es saber apreciar lo mucho que tenemos. Querer ser felices. Querer hacer felices a los demás.

¡Feliz Navidad a todo el mundo! J

Especialmente a esas personas que lo han perdido todo, no tienen ni siquiera una casa, esos niños del tercer mundo que jamas podrán conocer la navidad como la conocemos nosotros… por que todas esas personas a las que no les queda esperanza… que sepan encontrarla, por todas las discusiones absurdas que tenemos cada día, que sepamos estar por encima de eso, por que cada día creemos nuevos recuerdos, nuevas esperanzas, nuevas ilusiones.

El mejor regalo que podéis hacer es vuestro tiempo.


sábado, 21 de diciembre de 2013

Navidad ♥

Otro año ha pasado… poco a poco, han ido transcurriendo las estaciones, las lluvias, el calor, el viento… y ya llega de nuevo la navidad, toda despedir otro año… que rápido pasan los años, los minutos, los días. De nuevo a empezar otro calendario, a tachar días a ver como pasan las semanas,  como vuelan los fines de semana, a esperar con ansia nuestro cumpleaños, hasta que un año, ya no queramos ese día, no queramos seguir cumpliendo años, seguir haciéndonos mayores, demasiada responsabilidad, ¿y si no estoy a la altura de la vida?, y ¿si no consigo mis metas? ¿Si no tengo tiempo suficiente?… que fácil sería ser por siempre un niño… jugando a ser adultos, sin serlo, que fácil sería jugar con muñecos toda la vida, y no con personas, no saber del amor, ni de besos, o corazones rotos, ni de problemas, pero todo tendría sus desventajas, que seria vivir, sin poder crecer, sin tener tantas oportunidades de cometer errores, sin conocer a esa persona especial, sin tener tus propios hijos… No podemos evitar crecer, pero sin embargo tengo miedo, de que mi mente no acompañe a mi cuerpo, de seguir siendo una niña por dentro, de no madurar a tiempo,  quisiera poder hacer tantas cosas, ver a las personas mas haya de lo que nos muestran, quisiera hacer feliz a la gente que quiero, evitar siempre los mismos problemas… tantas cosas, y tan poco tiempo. Siento que se me va de las manos el tiempo, que se escapa, que se ríe de mi mientras corre y me da la espalda, siento que pierdo momentos que son únicos preocupándome de cosas que no merecen la pena, que mi temperamento evita que disfrute de la vida como podría, siento que tengo una coraza que me protege, pero que a menudo falla, es demasiado débil, y hay ciertas palabras mágicas que siempre consiguen traspasarla.


Me rió de mi misma, tengo el mismo deseo del año pasado para fin de año, recibir un bonito mensaje que diga: “Quiero pasar este año que viene a tu lado”. Pero solo son fantasías de una niña tonta… pero que seria mi vida sin mis fantasías, mis caprichos y mis sueños. Sería aburrida. Monótona, sin luz, sin travesuras… sin la niña que llevo dentro, seriamos robots, marionetas, manejadas por el azar, movidas por fuerzas exteriores que no saben del amor, de la esperanza… no conocen el sabor amargo de las lágrimas, ni las arrugas  que provocan la sonrisa…


Lo malo de soñar tanto, es que luego lo que sucede en la realidad no se parece en nada, nunca nada llega a ser tan bonito como te lo esperabas, o al revés, es demasiado bonito como para imaginarlo. Es tan difícil separar la vida real, de la vida imaginaria, quizás lo mejor seria dejar de luchar por separar los dos mundos y unirlos, permitir que todo fluya, dejar de resistirme, simplemente fusionar fantasía y realidad. ¿Será eso posible? Quizás si dejase de esperar cosas, de soñar con momentos, aprendería a disfrutar más de lo que tengo. Simplemente si dejase que llegase el momento adecuado cuando tenga que llegar. No creo en el destino, creo que yo soy la dueña de mi vida, nada esta escrito, yo escribo  y decido mi vida con cada paso que doy. Pero entonces ¿porque me resulta todo tan difícil? Ya no se si tengo miedo o estoy perdida.
Y digo yo, ¿Para que necesito ese mensaje? Teniendo a tanta gente que me quiere, tengo a mi familia, que es lo que mas quiero del mundo… a mis amigos, que me ayudan en el día a día, tanta gente que me saca sonrisas sin pedir nada a cambio… no necesito más. ¿Podría ser más feliz? Quizás, pero, ¿Podría ser mas infeliz? Si. Solo tengo que abrir los ojos, ver que tengo todo un mundo de cariño a mí alrededor… de amor. Amor de verdad. Y para toda la vida, sin frases estupidas que solo son bonitas exteriormente, pero carecen de interior. No quiero una frase, ni un momento bonito. Quiero una vida bonita.


No he pensado nuevos propósitos para este año que se acerca, sinceramente ya no se que es lo que puede pasar, pero dejemos que poco a poco todo surja, dejemos de pensar tanto en el mañana, disfrutemos el presente, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa, o cuando puedes perder esa sonrisa para siempre, o lo que mueve a tu sonrisa, sencillamente, la vida es una caja de sorpresas, es un laberinto sin salida, hagas lo que hagas, siempre tendrás que decidir un camino, que puede o no llevarte a la salida…

Solo se que este año que ya se va, y que ha sido especial, y genial, lo despediré como se merece. Con una sonrisa cada día. Este año, en el que empecé a escribir aquí, en el que empecé a abrir mi corazón, mis sentimientos… donde empecé a expresar mis dudas. A conocerme a mi misma, a afrontar mis miedos, mis inquietudes. Donde me he hecho mayor de edad. ¿Qué pasara? No lo se, pero todo acaba algún día. Todo tiene un fin. Y entonces algo nuevo empieza. Y el 2013, pronto se despedirá de nosotros, pasando a ser un recuerdo. Y llegara el 2014, y le recibiremos como mejor sabemos, con una sonrisa. 


viernes, 15 de noviembre de 2013

Tic-Tac Tic-Tac

Me acabo de quitar el reloj de la muñeca… y me he dado cuenta de que me quito algo mas que un reloj, me estoy quitando el tiempo de encima, la constancia, el tic tac que me anuncia  lo rápido que pasa todo, aun no me he dado cuenta y ya es de noche…
Un segundo, un minuto, una hora, un día, y otro… van pasando sin que nos demos cuenta… todas esas veces que deseamos que acabe la mañana, o que acabe rápido la próxima hora, o que llegue un día preciso… y luego pasa tan rápido como todos los demás sin que podamos parar el reloj a disfrutarlo. Y así sin poder evitarlo va pasando nuestra vida, y en vez de divertirnos la mayor parte del tiempo pensamos en las cosas que no hemos hecho, o las que nos gustaría hacer, las que no podemos hacer, y las que en su día no hicimos, las que queremos hacer y sabemos que no podemos hacer. Y digo yo, por que simplemente no vivimos. Sin pensar a veces tanto las cosas, simplemente lanzándonos al vació… tirarnos por la cascada, dejarnos llevar por el agua, sonreír.



Estoy harta de ver problemas en todos lados, inconvenientes… de ver mi vida como algo que estoy dejando escapar, de sentir que estoy desaprovechando algo que nunca podré recuperar… mi tiempo.  Y es que últimamente he tenido una temporada en la que los problemas me han perseguido, y no he sabido ver la luz a través de las nubes, he estado encerrada en un cuarto sin ventanas, con los ojos vendados, pero en algún momento, ahí que decir basta. Hay que levantarse, y volver a tener ilusiones, planes, simplemente salir a la calle, y mirar a la gente, buscar sonrisas entre esas miradas, demostrarle al mundo que estamos vivos, ver caer las hojas de los árboles, creando bonitas espirales en el aire, y pensar que nosotros somos algo mas, pero que nuestro camino va a ser el mismo. Al final todos caeremos, seremos polvo sobre la Tierra, y quizás, pero solo quizás, seamos un buen recuerdo para alguien. Y es que nunca sabes lo que te puede pasar, nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero no, no es cierto, igual si que sabes lo que tienes, solo que piensas que nunca lo perderás, te acabas acostumbrando a algo, sin saber apreciarlo… y no. Tienes que valorar cada día esas sonrisas que te dedican, esos momentos felices, y todas esas cosas maravillosas que nos rodean, en el momento que no sepas ver nada de luz, felicidad, amor, y alegría a tu alrededor, estas perdido. Porque por mucho que creas que tu mundo es una mierda, siempre habrá algo peor. Y la vida va a estar ahí para demostrártelo.



Puedes tropezarte, caerte, llorar, y lamentarte. Pero no quedarte quieto, no rendirte… y eso es lo que yo intento… dejar que pase la tormenta,  y confieso, que suelo ser muy negativa en el momento… pero tengo a mi lado gente que no merezco. Y que me saca una sonrisa aunque este mal, que se preocupa, que me apoya, que me anima, que me da la mano, y me levanta, que me quita la venda de los ojos, y hace agujeros en la habitación, y mueve un abanico para que las nubes se vayan, y un precioso y único rayo de luz entra por el agujero, me ilumina, y crea una sombra en la pared, mi perfil, pero yo, yo irradio luz.
Echaba de menos escribir, y dedicar unos momentos a poner mis pensamientos en orden, e intentar explicar este enredo de emociones que es mi mente… pero siempre es difícil hacer que se pongan de acuerdo razón y corazón, bueno, yo creo que nunca lo consigo… pero espero poder escribir mas a menudo.



Y es que ahora que me paro a pensar, ha pasado el verano, ha pasado mi cumpleaños, ya soy mayor de edad, estoy en segundo de bachiller, perdida entre un montón de apuntes incoherentes, entre términos y deberes que nunca acabare de comprender, entre profesores que están deseando que acabe la clase tanto como yo. Estoy en una etapa de mi vida, que como cualquier otra es única, pero se supone que este años tiene que ser importante, el final y el principio de algo. Sencillamente no hay tiempo que perder, quiero que cada día sea un recuerdo. Que cada recuerdo sea especial… no se como lo haré, pero merece la pena intentarlo, porque la vida es demasiado corta como para desaprovecharla con lagrimas, y si hay que llorar que sea de risa.  Vamos a comernos el mundo, o lo que queda de el. 



viernes, 2 de agosto de 2013

Agosto.

Ya va pasando el verano poco a poco… cada día es una nueva emoción, una nueva experiencia y un nuevo mundo por descubrir… hacia días que no me paraba a escribir… pero ahora tengo un rato para reflexionar, recordar, y contar mis últimos días… mis últimos sentimientos. Mis contradicciones frente al mundo, esos enfados conmigo misma, mi visión de la vida, mi opinión de la realidad.


Y es que no podemos parar el tiempo, aun que muchas veces desearíamos quedarnos estancados en un momento perfecto de nuestra vida. Junto a una persona, en un lugar a una hora, y que el reloj parase, los minutos no transcurrieran y la felicidad nunca acabara, pero no, en algún momento acaba el día y empieza la noche. En algún momento dejas de estar acompañado para estar solo, en algún momento ves que no tienes otro camino por delante que el tuyo, que no tienes vuelta atrás, solo tienes un largo recorrido, lleno de bonitos paisajes, de piedras y de noches solitarias a la luz de las estrellas. Y es que a veces solo te apetece dejar de caminar y sentarte en una sombra y dormir, no despertar, no querer ver todas esas realidades que hay frente a ti. Pero siempre hay una persona dispuesta a despertarte, a levantarte animarte y ayudarte. A estar a tu lado. A quererte.
Aquí sentada frente al ordenador, recuerdo esas mañanas en la playa tumbada en la arena, escuchando los gritos de los niños corriendo de lado a lado con sus pózales, las olas incansables besando con tranquilidad la arena, toda la gente vestida de mil colores, haciendo mucho y nada a la vez, simplemente disfrutando de sus esperadas vacaciones, recuerdo todas esas personas que conocí, y que tan difícil fue luego despedirme, sabiendo que probablemente nunca les volvería a ver… no hay nada como la magia del momento, luego cada uno vuelve a su rutina, a su vida, y se olvida. Recuerdo lo mucho que me gustaba meterme mar adentro, relajarme, y pensar, en todo y nada, saborear la sal en mis labios, y dejarme llevar por el mar, flotar en su inmensidad, cerrar los ojos, y sentir como el sol me acariciaba los hombros… Recuerdo pisar la arena ardiendo, y correr, recuerdo sentirme libre.
Ahora de nuevo estoy en Zaragoza, pisando mis queridas calles, viendo a mi gente, feliz. Porque tengo a mi lado lo que quiero. Porque esta siendo un verano genial. Feliz, por que la vida hay que afrontarla con una sonrisa.


En la vida no podemos tener todo, no podemos conseguir que todo salga como queremos, y no siempre podemos ser felices. No podemos ganar todas las batallas en las que nos sumerjamos, pero podemos aprender, y seguir.
Yo ahora tengo un nuevo motivo por el que sonreír. Él.♥

martes, 9 de julio de 2013

Desilusión.

Hoy no ha sido un buen día siento que todo me ha salido al revés… y ahora después de una buena ducha y con la música a tope, me he puesto a pensar… en lo que he dicho, en las cosas que podría haber dicho y las que podría haber callado. En las cosas que me gustaría hacer, y en todas las cosas que no he hecho.
No dejo de darle vueltas, a una liada de cabeza que tengo, resulta que me gustaba un chico, se lo intente decir, y no se lo creyó, me sentí como una entupida, intentar decir algo bonito con todas las ganas con toda la ilusión, esforzarte en no parecer pesada, y ser cariñosa a la vez, esforzarte en ser alguien mas en su vida, intentando alcanzar un puesto mas alto cada día y cuando por fin decidí tirarme a la piscina e ir mas haya, sentí que todo el castillo de cartas se iba cayendo unas sobre otras, aplastando todas las esperanzas, aplastando mi corazón. Eso fue el principio de los desastres, maldije mi suerte una vez mas, pero decidid intentar seguir con esa sonrisa en la cara, porque perderla, me hace gracia que mis amigas para animarme me digan ya encontraras a alguien mejor, pero joder, donde esta ese alguien, porque no se cuantos chicos he conocido ya, y no se cuantos mas quiero conocer, estoy harta de que mis ilusiones siempre acaben bajo tierra enterradas, estoy harta de tener que empezar siempre una nueva historia, para que luego el celo que esta uniendo los pedazos que son mi corazón se vuelva a quedar sin pegamento, se despegue, y de nuevo quede roto y destruido.



Me pregunto que es lo que hago siempre mal, y paso de intentar gustar de una manera que no sea yo misma… puede que tenga muchos defectos, pero si caigo bien a alguien, o si le gusto a alguien tiene que ser que me quiera por como soy.
Después de todo esto, me encuentro con que siguen saliéndome mal las cosas, mas desilusiones en mi vida, pensar que eres importante para una persona, aunque el tiempo se haya interpuesto en tu vida, pensar que la amistad es un lazo mas importante que la distancia, pensar en todos esos momentos que tuviste cerca de esa persona, esas risas, las fotos, las conversaciones telefónicas, y cuando ambas os consolabais la una a la otra, y  de repente, te encuentras con que todo eso se quedo en la nada, con que te ha sustituido por nuevas personas mas importantes que tu ahora en su nueva vida, te encuentras con que el vagón de tren en el que vas tu se ha quedado antiguo, y atrás. Y ahora la locomotora se aleja dejándote en el pasado. Solo con recuerdos, solo como un recuerdo. Duele, duele ver que no todo lo que se dice es verdad, duele ver que una persona que para ti es importante, se olvida de ti.
No estoy triste, sinceramente no se como estoy, creo que desilusionada, y a veces me canso de tener que aparentar felicidad, de intentar que todo funcione, y de no enfadarme, y a la vez siento que soy tonta, y que tengo que aguantar mas, porque me enfado demasiado, me pregunto si alguien me entiende. Porque me parece que ni yo me entiendo.



Y aquí sigo, una bonita noche de verano, pensando en mi vida, disfrutando de la brisa que entra por la ventana. Deseando tener sueño para dormir un rato, y al menos dejar de pensar en todo por un rato. Despertarme temprano y salir a dar un paseo solitario.  Creo que tengo miedo.  Miedo de seguir perdiendo gente que me importa sin poder hacer nada para cambiarlo, miedo de quedarme atrás. No me gusta discutir, no me gusta estar enfadada, no me gusta pelearme, no me gusta tener que ponerme a la defensiva, no me gustan muchas de las cosas que me pasan. Pero me pregunto si pasan por que tienen que pasar, o si soy yo la culpable de que pasen. No se que debería hacer.
Pero si esas personas no quieren pertenecer a mi mundo, no me queda otra que dejarles ir, observar como su vida y la mía se alejan, aguantarme las ganas de saludar cada vez que leo su nombre. Dejarles marchar y vivir su vida. No puedo ir detrás, lo siento. Yo también debo seguir. Pero odio que pase esto, enserio.
Todos los veranos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas…

Y lo mejor esta por llegar. Eso espero.



jueves, 13 de junio de 2013

Feliz Verano :)


Me veo hace diez meses, cuando todo empezó, me cambiaba de instituto, no conocía a nadie, y empezaba bachiller, todo eran nervios. Recuerdo esos primeros días conociendo cada clase, perdiéndome por los pasillos, sonriendo con inseguridad, descubriendo nuevas personas,  averiguando la personalidad de cada profesor, familiarizando caras de mis compañeros, aprendiendo nuevos nombres, revelando nuevos caminos por los que ir y volver al instituto… y ahora todo ha acabado.
Ha sido un curso duro, pero ha merecido la pena, he tenido millones de nuevas experiencias, y he conocido a gente genial, momentos únicos. Podrías suprimir esas noches de estudio sin dormir antes de un examen, esas broncas por sacar el móvil en el pasillo, y esas clases aburridas en las que te quedas empanado, y ya no sabes ni que dibujar en el cuaderno. Pero se valorar todas esas sonrisas, cada lunes a las ocho y cuarto empezando con esas eternas clases de filosofía, en las que el profesor nos contaba sus batallitas de cuando era joven, y nos pasábamos una clase sin leer una palabra del libro… echare de menos esas clases pasándome notitas, contándole mi vida a mi compañera, y haciendo cualquier cosa por sacar una sonrisa a la gente que me rodeaba. Esos cinco minutos de descanso entre clase y clase peleándonos por sentarnos en el banco, y comentar cada cosa de la gente que pasaba por delante de nosotros. Esos tweets comentando cada cosa que pasaba. Esas fotos ridículas, en mitad de clase tapando el móvil con una carpeta.  Esas carcajadas ahogadas, los comentarios graciosos del listillo de clase. Las sonrisas de complicidad, los dibujos que le haces en el libro a la persona que se te sienta al lado… son tantas cosas las que suceden en cada mañana de instituto…
Podría decirse, que no todas son buenas, pero que es toda una experiencia, y que se aprende, no solo lo que pone en los libros de texto, toda esa teoría que nos tenemos que aprender solo para superar una asignatura, todas esas cosas que tantas veces nos preguntamos para que sirven, letras, palabras, frases, que a veces ni comprendemos, no, el instituto es mas que eso… aprendemos a relacionarnos, a confiar en los demás, a ayudarnos, a ser nosotros mismos, a ver que no estamos solos, ha hacer que tus amigos no se sientan solos. A animar a tu compañera cuando ves que tiene un mal día. Aprendes, lo que no te pueden enseñar los libros de matemáticas, ni las clases educación física, aprendes lo que es la vida. Y aprendes a diferenciar a un amigo, de un simple compañero, una buena persona, de un desperdicio humano. Aprendes a apreciar el valor de una buena sonrisa en la cara de las personas que ves día a día.
Así pues… un curso acaba, una despedida, un final, un feliz verano.
Pronto nos volveremos a ver todos las caras, unos habrán crecido, y a otros solo les habrá crecido el pelo, algunos habrán madurado y otros seguirán igual de tontos, pero seguiremos siendo esos crios con ganas de perder clase, y desear que acabe la mañana cuando ni todavía ha empezado. Deseando que acabe el curso la primera semana de clase, deseando que llegue de nuevo el verano cuando no ha terminado. Así que a disfrutarlo.
Ahora viene la recompensa de todos nuestros esfuerzos, la guinda del pastel, nuestras vacaciones… ¡VERANO!
Bueno… antes de todo vienen las notas, que es lo que fastidia todos nuestros planes para el verano… ;) jajajaja na, es broma. Que tengáis un verano genial todos… y mucha suerte J

Gracias, gracias por todos esos momentos. 


lunes, 13 de mayo de 2013

Harta de hartarme, cansada de cansarme.



Todos tenemos nuestros días buenos y malos, están esos días en los que te levantas y no tienes ganas de nada, todo te cuesta y darías cualquier cosa por volverte a meter a la cama… y están esos días en los que te levantas y empiezas la mañana con energía y con ganas de ponerte a hacer cualquier cosa, dejar la cama a un lado y lavarte la cara con agua fría.
Yo hoy he tenido uno de estos días, en los que parece que te comes el mundo, y que cualquier cosa que haces te parece un gran logro… tenia ganas de reírme de todas las tonterías que escuchaba, de ver a la gente feliz, de dar y recibir cariño, simplemente de vivir cada minutos como si fuera el ultimo. La verdad merece la pena levantarse así.


Pero parece que no todo pueda ser perfecto, siempre hay cosas que al pensarlas hacen que toda lo que ves cambie de color.
Estoy harta. Harta no, hartisima.
Harta de esa gente que este ahí apoyándote cuando lo necesitas y te dice que lo hace sin buscar nada a cambio, simplemente porque son así, y luego lo echan en cara, harta de la gente que se cree el centro del mundo, harta de que esperen cosas de mi, harta de que se crean que soy una persona que realmente no soy, harta de que tenga que ser adivina para saber lo que siente y piensa cada uno para que no se enfaden conmigo, harta de intentar que siempre todo vaya bien, harta de preocuparme por todos, y que no lo noten, harta de no poder ser yo misma, harta de estar harta. Harta de que pasen de mí.
Por que simplemente no pueden decirme las cosas sin darle tantas vueltas, porque no pueden dejar de jugar al juego de las preguntas anónimas, ¿por que la gente no madura?
No entiendo como una persona puede decir que hace las cosas sin buscar nada a cambio, siendo que lo único que busca es lo que yo pueda dar, no entiendo porque la gente no pilla las indirectas. No entiendo tantas cosas…


Ojala a veces todo fuera más fácil. Siempre tendré estos momentos en los que me relajo a escribir con la música a tope, y pienso en lo que me rodea, y esos momentos llenos de risas a lo largo del día…
Que ganas de que llegue el verano, y acabe el curso… no lo entiendo, ¿Por qué siempre vivimos esperando algo? ¿Por qué no aprovechamos cada momento en vez de pensar en el siguiente? La vida se va pasando lentamente mientras nosotros solo esperamos con ganas que llegue algo, un momento especial, una persona, un amigo, el amor de nuestra vida quizás, siempre esperando a algo… pues yo me canso de esperar, me canso de conocer a gente y caerme siempre, me canso de cansarme.
Tengo demasiado que dar dentro de mi, demasiadas frases, demasiados besos, y demasiadas emociones para regalárselas a alguien, lágrimas, abrazos, besos… y no encuentro a nadie con quien poder compartirlas. Cada vez que creo que ha llegado una persona perfecta y se crea en mi cabeza una imagen perfecta, poco a poco se va resquebrajando hasta que se cae sin remedio y se rompe en mil pedazos, y me quedo de nuevo yo, sola, esperando a alguien que nunca llegara, esperando a una persona que seguramente no existe. ¿Debería dejar de creer en los cuentos? Me resisto… todas esas ilusiones, todos esos momentos perfectos, todas esas escenas de las películas, ¿olvidarlo todo? Supongo que no puedo… dentro de mis rarezas, esta que soy perdidamente enamoradiza. Que me emociono a la mínima, y veo castillos en el aire donde solo hay una choza. Y siempre acabo mal yo. No es que sea tonta. Es que no quiero perder la esperanza. No quiero asaltar mi propio castillo. No pienso matar al dragón que hay en mí, esperare a que venga alguien y lo mate por mí. Y entonces, en ese momento, podré vivir sin esperar a que llegue el mañana, por que tendré un presente perfecto…


Vale, si, lo siento, he vuelto ha hacerlo… he vuelto a dejar divagar mi imaginación mientras escribía… de nuevo estoy contando fantasías.
Todo llega, ¿no? Pues sin prisas, vivamos hoy el presente, y ya llegara lo que tenga que llegar, aprovechemos cada minuto y pongámonos a estudiar.
Bueno, eso último no es necesario, ¿no? ;)
Hasta pronto gente que me lee J
PD: Suerte con los exámenes a todo el mundo… ¡vosotros podéis!


martes, 30 de abril de 2013

Dos mundos paralelos...



A veces, ¿no sientes que tienes ganas de volar?… de dejar salir a tu corazón, de liberar toda tu energía, de sonreír por cualquier tontería… de ser tu mismo en todo momento, de coger de la mano a tus amigos y correr juntos, como si se tratase de los últimos metros antes de llegar a la meta, ganas de abrazar a tu madre, darle un beso y decirle que sin ella no serias nada, ganas de saltar, brincar y bailar, ganas de sacar la cabeza por la ventana y gritar tu felicidad, ganas de decirle a esa persona especial, “te quiero” ganas de alegrar a la gente que quieres, simplemente ganas de ser feliz. Pues yo no me quedo con las ganas. Intento hacer realidad cada uno de estos momentos.


 Ahora tengo ganas de escribir, de dedicar unos minutos de mi tiempo a expresar lo que siento. Estoy feliz. No tengo un rumbo fijo, ni una idea clara en mente… las ideas van y vienen, los recuerdos vuelan, las sonrisas no dejan de intentar escaparse y mi cuerpo no para de seguir el ritmo de la música.

Los que me conocen ya saben que me paso el día soñando, creo en los cuentos de hadas, y confió plenamente en que existe un príncipe azul para cada princesa. Me gusta quedarme ensimismada pensando en algún momento perfecto, en algo que me gustaría que me pasara, ponerme los cascos y simplemente dejar volar mi imaginación, creer que si te esfuerzas puedes conseguir cualquier cosa. Le doy mas importancia a los sentimientos que a las cosas materiales, y aprecio mas que me hagan sonreír que que me hagan un regalo, me encanta que me hagan sentir bien, y que me digan cosas bonitas, y son muy pocas las veces que puedo ser yo misma, decir todo lo que pienso, sin tener miedo… pero en mis sueños, todas esas dudas y preocupaciones desaparecen solo hay un lugar perfecto, con una persona perfecta.


Es genial, en algún momento del día estar sola… desconectar de todo, y pensar, relajarme, dejar a un lado el ordenador y el móvil, y simplemente pensar. Llamarme rara, pero me ayuda a ver la realidad, y por un momento puedo ver todo sin que se metan por medio las emociones y enseguida nublen todo con su indefinido poder. Sentada, paso de ver mi vida a través de los recuerdos, a vivir el presente y soñar con el futuro, veo mis errores, y algunos, deseo volver a repetirlos, simplemente por que también me hicieron feliz, otras cosas, simplemente me ayudan a ser mas fuerte, y otros me hacen sonreír… y mezclando mi pasado, mi presente y mi futuro, empiezo a imaginar, momentos perfectos. Supongo que es una tontería, debería abrir los ojos dejar de soñar, y vivir el presente, lo se, y a veces soy muy contradictoria… pero también creo que es difícil marcarse un rumbo, sin una meta, sin sueños, aunque muchos se acaban olvidando, dejen de ser importantes, o sean imposibles.

¿Sabéis lo que me gustaría ahora?

“Estar en una casita en el campo, alejada de la ciudad, sentada en el alfeizar de la ventana, la brisa fresca me da en la cara y mueve las cortinas que me provocan un leve cosquilleo en el cuello… las paginas del libro que estoy leyendo van pasando poco a poco, y el sol cansado, empieza a recogerse, la brisa empieza a ser mas fresca, y desde el bosque se oyen los últimos cantos de los pájaros, antes de desaparecer hasta que llegue el nuevo día. Cierro el libro, descalza salgo de la casa, y siento la hierva bajo mis pies, un paso tras otro, cada vez mas rápido, y al final me tumbo sobre la hierva, observo como se recoge el sol, y el cielo se vuelve de calidos colores, el bosque ya esta oscuro, y la cortina, en la ventana ondea contra el cielo, aspiro profundamente el aire limpio del campo, escucho el silencio de la noche, animado con algún que otro grillo, otro día a terminado… ¿Qué será lo que nos deparara el mañana?”

Quizás vuele hasta el desierto, quizás hasta el mar… o simplemente me vaya a dar un paseo por el parque… no se lo que haré, pero se que tenemos una capacidad extraordinaria, podemos vivir dos mundos a la vez, el real y el imaginario… nadie nos puede quitar nuestro derecho a soñar… nuestro derecho a ser perfectos, ser protagonistas, de nuestras ilusiones.

He de confesar que los sueños mas bonitos siempre tienen amor… historias que nunca se cumplen, ideas que solo se quedan en ideas, y besos que nunca llegan a darse, palabras que solo decimos en nuestra mente, ilusiones que se deshacen, cuando pasan de nuestro mundo imaginario a nuestro mundo real. Confesiones que nunca llegan a desvelarse… Pero no hay que perder la esperanza… hay que seguir soñando. Sonriendo, creyendo.


Yo se que todos, aunque algunos no les guste admitirlo tienen un sueño. Una ilusión…
Y que unos más y otros menos todos luchamos por conseguirlo.
Y hoy es un buen día para intentar con el doble de fuerzas luchar por aquello que queremos. Para fusionar dos mundos… con un único destino, el que nosotros escribimos.  Con una única meta, ¡nuestra felicidad!