martes, 30 de abril de 2013

Dos mundos paralelos...



A veces, ¿no sientes que tienes ganas de volar?… de dejar salir a tu corazón, de liberar toda tu energía, de sonreír por cualquier tontería… de ser tu mismo en todo momento, de coger de la mano a tus amigos y correr juntos, como si se tratase de los últimos metros antes de llegar a la meta, ganas de abrazar a tu madre, darle un beso y decirle que sin ella no serias nada, ganas de saltar, brincar y bailar, ganas de sacar la cabeza por la ventana y gritar tu felicidad, ganas de decirle a esa persona especial, “te quiero” ganas de alegrar a la gente que quieres, simplemente ganas de ser feliz. Pues yo no me quedo con las ganas. Intento hacer realidad cada uno de estos momentos.


 Ahora tengo ganas de escribir, de dedicar unos minutos de mi tiempo a expresar lo que siento. Estoy feliz. No tengo un rumbo fijo, ni una idea clara en mente… las ideas van y vienen, los recuerdos vuelan, las sonrisas no dejan de intentar escaparse y mi cuerpo no para de seguir el ritmo de la música.

Los que me conocen ya saben que me paso el día soñando, creo en los cuentos de hadas, y confió plenamente en que existe un príncipe azul para cada princesa. Me gusta quedarme ensimismada pensando en algún momento perfecto, en algo que me gustaría que me pasara, ponerme los cascos y simplemente dejar volar mi imaginación, creer que si te esfuerzas puedes conseguir cualquier cosa. Le doy mas importancia a los sentimientos que a las cosas materiales, y aprecio mas que me hagan sonreír que que me hagan un regalo, me encanta que me hagan sentir bien, y que me digan cosas bonitas, y son muy pocas las veces que puedo ser yo misma, decir todo lo que pienso, sin tener miedo… pero en mis sueños, todas esas dudas y preocupaciones desaparecen solo hay un lugar perfecto, con una persona perfecta.


Es genial, en algún momento del día estar sola… desconectar de todo, y pensar, relajarme, dejar a un lado el ordenador y el móvil, y simplemente pensar. Llamarme rara, pero me ayuda a ver la realidad, y por un momento puedo ver todo sin que se metan por medio las emociones y enseguida nublen todo con su indefinido poder. Sentada, paso de ver mi vida a través de los recuerdos, a vivir el presente y soñar con el futuro, veo mis errores, y algunos, deseo volver a repetirlos, simplemente por que también me hicieron feliz, otras cosas, simplemente me ayudan a ser mas fuerte, y otros me hacen sonreír… y mezclando mi pasado, mi presente y mi futuro, empiezo a imaginar, momentos perfectos. Supongo que es una tontería, debería abrir los ojos dejar de soñar, y vivir el presente, lo se, y a veces soy muy contradictoria… pero también creo que es difícil marcarse un rumbo, sin una meta, sin sueños, aunque muchos se acaban olvidando, dejen de ser importantes, o sean imposibles.

¿Sabéis lo que me gustaría ahora?

“Estar en una casita en el campo, alejada de la ciudad, sentada en el alfeizar de la ventana, la brisa fresca me da en la cara y mueve las cortinas que me provocan un leve cosquilleo en el cuello… las paginas del libro que estoy leyendo van pasando poco a poco, y el sol cansado, empieza a recogerse, la brisa empieza a ser mas fresca, y desde el bosque se oyen los últimos cantos de los pájaros, antes de desaparecer hasta que llegue el nuevo día. Cierro el libro, descalza salgo de la casa, y siento la hierva bajo mis pies, un paso tras otro, cada vez mas rápido, y al final me tumbo sobre la hierva, observo como se recoge el sol, y el cielo se vuelve de calidos colores, el bosque ya esta oscuro, y la cortina, en la ventana ondea contra el cielo, aspiro profundamente el aire limpio del campo, escucho el silencio de la noche, animado con algún que otro grillo, otro día a terminado… ¿Qué será lo que nos deparara el mañana?”

Quizás vuele hasta el desierto, quizás hasta el mar… o simplemente me vaya a dar un paseo por el parque… no se lo que haré, pero se que tenemos una capacidad extraordinaria, podemos vivir dos mundos a la vez, el real y el imaginario… nadie nos puede quitar nuestro derecho a soñar… nuestro derecho a ser perfectos, ser protagonistas, de nuestras ilusiones.

He de confesar que los sueños mas bonitos siempre tienen amor… historias que nunca se cumplen, ideas que solo se quedan en ideas, y besos que nunca llegan a darse, palabras que solo decimos en nuestra mente, ilusiones que se deshacen, cuando pasan de nuestro mundo imaginario a nuestro mundo real. Confesiones que nunca llegan a desvelarse… Pero no hay que perder la esperanza… hay que seguir soñando. Sonriendo, creyendo.


Yo se que todos, aunque algunos no les guste admitirlo tienen un sueño. Una ilusión…
Y que unos más y otros menos todos luchamos por conseguirlo.
Y hoy es un buen día para intentar con el doble de fuerzas luchar por aquello que queremos. Para fusionar dos mundos… con un único destino, el que nosotros escribimos.  Con una única meta, ¡nuestra felicidad!

2 comentarios:

Guido dijo...

Ese dualismo del que hablas no está mas que en tu cabeza... Si crees en dos mundos, habrán dos mundos. Pero cree, cree que sólo hay un mundo y tú eres la protagonista. Así encontrarás todo lo que buscas... Se que lo encontrarás. ¡Ánimo!

Ámbar dijo...

No se si hay dos mundos o uno... pero a veces creando tu propia historia paralela al mundo es mas fácil sobrevivir. Aunque no estamos aquí para sobrevivir, si no para vivir. :)
Un Besito Guido :)