lunes, 18 de marzo de 2013

Seguir.


Ayer, mientras paseaba por el campo, me quede un rato sola, solo estábamos el camino y yo. No paraba de llover, no se oía nada más que mis pisadas y el agua. No había nada más que el bosque acompañándome. Empecé a pensar. A darle vueltas a toda mi vida, a todas esas preguntas sin respuesta que todos tenemos. Y enseguida fui viéndolo todo cada vez más oscuro, me sentía tan pequeña frente al mundo, sentí que no podía hacer nada. No es que no quiera, es que no puedo. Solo me queda tener paciencia, y esperar que con el tiempo todo cambie. Solo me queda esperarte. Mientras andaba empezaron a resbalarme las lágrimas por las mejillas, caían al suelo juntándose con la lluvia. No poder hacer nada por recuperar algo por lo que hubieras dado todo, no poder hacer nada por demostrarte que te quiero, no poder hacer nada para que estés a mi lado, no poder hacer nada, no puedo hacer nada.

Pero mientras caminaba, intente ser esa persona positiva que solía ser, intente no verlo todo tan oscuro, deje de llorar, me puse a andar mas deprisa, me limpie la cara con la manga, y fui subiendo poco a poco el animo, no estaba sola, no estoy sola. Tengo mucha gente que me quiere, y aunque, daría todo porque me quisiera el, no puedo cerrar los ojos, y no ver a toda esa gente que esta a mi lado, no puedo estar triste, aunque tampoco puedo ser feliz, no puedo hacer nada, aun que tampoco puedo estar sin hacer nada. Deje de andar, me quite la capucha, mire hacia el cielo y observe como caían las gotas, y como poco a poco impactaban en mis mejillas, extendí los brazos, y grite, grite muy fuerte, intente sacar de mi toda esa inseguridad, sonreí.

 Puedo hacerlo, pensé. Tengo que seguir intentando cada día seguir hacia delante, un pie tras otro, empecé a andar, y proseguí el camino. Como hago cada día.
Sigo y seguiré, daré cada paso, como si fuera el último. Te esperare, no porque te necesite para vivir. Te esperare por que te amo, porque te quiero, te quiero a mi lado, te quiero en mi vida. Y creeme, intento cada día sonreír. No es fácil.
Siempre estaré aquí, solo espero que tu al menos seas feliz por los dos.
Te amo, Pablo.



2 comentarios:

Guido dijo...

Una bonita y acertada reflexión. No estás sola...

Ámbar dijo...

Gracias! :)
Nadie esta solo...
Un saludo!:)