Estaba yo pensando hace un momento esto…
“De nuevo una tarde lluviosa, de nuevo
lunes, y de nuevo millones de emociones se me echan encima… siento que de algún
modo tengo que sacar todo esto de mi interior, y no puedo evitar que empiecen a
rodar lagrimas por mis mejillas, es uno de esos momentos en los que me siento
demasiado pequeña, y cada problema, cada expectativa es demasiado grande para
mi. Tengo ganas de cambiar el mundo cuando no puedo ni manejar mi vida, tengo
ganas de echar a correr sin pensar en nada, perder todo por un rato, intentar
encontrar respuestas, soluciones, consuelo. Me pregunto por que me salen las
cosas al revés, por que siempre tengo que acabar haciendo algo mal… Lunes, y
lloviendo”
Si, lunes y lloviendo, pero primavera.
Siempre hay algún motivo por el que sonreír, alguna cosa que ponga color en tu
vida… alguna flor que te alegre la vista, y alguna persona que saque lo mejor
de ti.
Y me ha dado por empezar a pensar en esas
personas que veo cada día… que siempre me sacan una sonrisa, que me poyan en
todo, y que siempre están ahí. He empezado a pensar lo poco que queda de curso…
todo acabara, y probablemente nada será igual, y no quiero que pase eso, me gustaría
alguno de esos recreos de risas, congelarlos, guardarlos en una bola de cristal
y cada cierto tiempo revivirlos, poder sentir que tengo a esas tres personas
siempre a mi lado, darles un abrazo cada vez que lo necesito, decirles que les
quiero.
Que rápido pasa el tiempo,
parece que fue ayer cuando empecé a conocerles, con esos intentos de sacar
conversación hablando de algún libro, o algún profesor… consiguiendo poco a
poco esa confianza, intercambiando chistes y sonrisas entre las clases,
comentando cada cosa, y aquí estamos, ya ha empezado la primavera, podría
contar millones de anécdotas que hemos pasado juntos, tantas historias, tantos
amores, historias contadas entre lagrimas y sonrisas, tantas emociones… tenemos
una habilidad especial para acabar con el corazón roto, para perder todas las
esperanzas e ilusiones de un solo golpe, de caernos desde un octavo piso sin
paracaídas. Pero, a la vez, tenemos una habilidad especial, para apoyarnos.
Ayudarnos, tendernos la mano, levantarnos unos a otros. Soltar una broma en el
momento adecuado, y decir con sinceridad, olvídate de el.
Pensando todo esto, me he dado cuenta que
es absurdo, estar triste por algo, alguien, que no me aprecie, o me sepa
valorar… y aun que es difícil siempre es mejor olvidarlo… y darse cuenta de
todo lo que tenemos, y hoy especialmente, quiero daros las gracias a vosotros…
por que para mi ha sido genial conoceros, cada uno de vosotros sois especiales,
y merecéis lo mejor. Todas esas bromas… las conversaciones por whatsapp,
nuestros audios y fotos, todas nuestros sentimientos compartidos, esas rayadas
inevitables… esos abrazos, y sonrisas, las lagrimas que a veces no podemos
evitar. No cambio todo eso. Ellos son la única razón por la que puedo ir al
instituto con una sonrisa…
Y especialmente quiero felicitar una vez
más a Gema, gracias por este curso en el que te he podido conocer mejor, por
esa sonrisa llena de vida, tus comentarios, siempre tan sinceros, por que
aunque por fuera seas pequeña por dentro eres muy grande. ¡Y mereces los
mejores 19 años del mundo! Ya sabes a disfrutarlos, habrá que hacer una fiesta.
Gracias a vosotros el instituto para mi
tiene color. Gracias a vosotros he superado muchos problemas. Gracias por
escucharme, y estar ahí. Yo, siempre voy
a estar aquí para vosotros.
Os quiero. (Gema, Elisa, Miguel y Silvia)
PD: Miguel te voy a echar de menos.
PD2: Gema se me ha olvidado estirarte de
las orejas. :O
PD3: Elisa, algún día tranquila que te
dedicare una entrada solo a ti. :P
PD4: Creo que Silvia no leerá esto, pero
que sepas que adoro tu carácter, y te adoro a ti. J
PD5: Hasta mañana. ♥





